Echo de menos México. Soy una española que ha vivido casi 2 años en México y que desde el primer día sintió allí una especie de sensación de aventura, esa de cuando estás fuera de casa, con un futuro incierto. Desde el primer día me encontré cómoda en México. Desde el primer día me gustaron las coloridas casas poblanas, muestra de un pasado colonial, las oscuras calles en las noches, las aceras irregulares de mi querida Cholula, el carácter amigable y abierto de los mexicanos que nos acogían con los brazos abiertos. Echo de menos los rayos de sol de cada mañana, las lluvias torrenciales de las tardes en los meses de lluvia, las risas de los nuevos amigos y de los que ya conoces de un tiempo atrás, las anécdotas de los camiones o combis, los mejores atardeceres que he visto nunca. Echo de menos a la gente que allí conocí. Pero por encima de todo echo de menos la sensación de vida que tenía allí. La sensación de novedad pese a conocerme ya sus calles hasta por el nombre, la sens...
Lo que empezó siendo un viaje por México, acabó siendo un viaje por la vida. ¡Vive! ¡Viaja! (si quieres)