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Mostrando las entradas etiquetadas como Balcanes

Curiosidades sobre los Balcanes

Antes de viajar a  Dubrovnik, en Croacia, Kotor, en Montenegro, Sarajevo y Mostar en Bosnia y Belgrado en Serbia (vaya resumen del viaje), apenas sabía nada sobre todos estos países. Cuando fui, encontré a mucha gente deseosa de hablar sobre la antigua Yugoslavia, y también deseosa de hablar con gente de otros países. Así que, además de disfrutar a tope y enamorarme de todos estos lugares, llegué a varias conclusiones bastante divertidas: 1. El bosnio, croata, esloveno, serbio y montenegrino, como idiomas, en realidad son variantes del mismo . En palabras de una chica serbia a la que preguntamos: “es como la diferencia entre el castellano de España y el de los distintos países de Latinoamérica”. Así que, aunque a nosotros todo nos sonaba rematadamente diferente (son lenguas eslavas), todo venía sonando más o menos similar (y eso que en Serbia y en Montenegro también tienen alfabeto cirílico). Una de las muestras, en el bar de Tito en Sarajevo.  2. Cada uno por sus...

Las anécdotas más divertidas

Cual cuñada pesada que ha hecho 3000 fotos en su último viaje y te las enseña una a una con largas explicaciones sobre cada segundo del mismo, vengo a la carga con las anécdotas más divertidas que me han ocurrido en los distintos viajes que he hecho. Y si no consigo sacaros una leve sonrisa, al menos yo me lo he pasado pipa recordando todos esos momentazos. ¡Aquí tenéis el top ten  del anecdotario viajeril ! (En realidad, eleven , porque después de ponerme a recordar historias, no pude obviar ninguna más...) 11. Si es que no estoy acostumbrada... En 2013, mientras vivía en México, fuimos cinco españoles a Guadalajara. Una ciudad muy diferente a lo que estábamos acostumbrados allá, que nos dejó un poco confusos. A la vuelta, el dueño del hostal donde nos alojamos nos llevó a la estación de autobuses, que está bastante alejada de la ciudad, y como eran vacaciones, el autobús nos salía a mitad de precio. Así que tomamos uno de los buses de lujo. Y, por una vez, no estoy exageran...

Yugoslavia (quinta parte): Mostar

Después de la despedida final de Sarajevo, el destino era Mostar. La última parada en tierras bosnias, antes de volver a Dubrovnik y de ahí a casa. Quizás era porque ya olía a despedida de verdad, pero lo cierto es que estábamos impregnados en un aire de cierta melancolía, como si nada pudiera superar a lo ya vivido en Sarajevo y en Belgrado. Llegamos a Mostar con el estómago lleno (una vez más de rica - y barata - comida bosnia), el corazón en un puño (nuestra última noche en Sarajevo aún nos despertaba emociones fuertes) y la sensación de haber vivido una serie de aventuras cruza-fronteras . Así que, deseando conocer la ciudad, fuimos directos a dejar las mochilas. Vistas de Mostar desde su famoso puente Nos recibió una encantadora croata, que tenía una casa de huéspedes con su novio musulmán (ambos bosnios - y sé que esto es muy confuso - ella era bosnia croata y él, bosnio musulmán). Después de las primeras formalidades (qué tal el viaje y esas cosas), nos preguntó si sabía...

Yugoslavia (cuarta parte): nos llevamos un regalo de Sarajevo

No puedo hablar del viaje balcánico sin contar una historia de la que fuimos testigos directos, que nos marcó profundamente. Una historia que tuvo lugar cuando, llegando a Sarajevo de vuelta en el bus desde Belgrado, le pedimos al conductor que nos dejara cerca de la casa donde íbamos a pasar la noche. Después de subir unos 20 minutos por la colina, encontramos la calle, pero... no había señales del número al que teníamos que ir. Del 41, al 45 y sin rastro del ansiado 43 (nuestro destino). Los bosnios ya me habían demostrado varias veces su carácter afable y amigable, y esta vez no fue una excepción. Preguntamos a unos chicos si podían ayudarnos, y enseguida organizaron una batida, preguntando a todo aquel que se encontraban y enrolándole para la causa. A todo esto, eran más de las 11 de la noche. A todo esto, los reclutadores me proponían llamar por teléfono a la mujer que nos esperaba, cuando por fin, la encontramos. Lo mejor de todo es que no sabíamos que, aquí en Sarajevo, ...

Yugoslavia (tercera parte): Belgrado, la capital de Serbia

Hay dos curiosidades sobre el viaje a Belgrado que me hacen mucha gracia: la primera, que en la frontera nos pararon e inspeccionaron (mochilas incluidas). Primer aviso de que no íbamos a encontrar muchos turistas por allí (una vez más, éramos los únicos extranjeros en el autobús). La segunda, es que antes de salir de Sarajevo, Eva (la polaca con la que estuvimos) no dejó de sorprenderse de que fuéramos por nuestra cuenta y riesgo a Serbia, donde el alfabeto ( cirílico ) es totalmente distinto, y decidiéndolo así, de la noche a la mañana. La pobre debió de pensar que estábamos rematadamente locos. En parte, me doy cuenta de que Eva tenía algo de razón: esa mañana habíamos cogido el autobús a las 6 de la mañana, y como no estábamos seguros de encontrar taxis a esa hora (de hecho, no los encontramos), nos levantamos a las 5 para un cardio en ayunas que dirían mis locas amigas profesoras, y nos fuimos caminando a la estación de autobuses (40 minutillos). Cuento esto porque es necesario ...

Dubrovnik, bajo la mirada crítica

Inauguro la nueva sección de colaboraciones con esta visión crítica, políticamente incorrecta y no apta para todos los públicos (al menos, puede que no guste a algunos) sobre Dubrovnik. Su autor, Jesús Lizcano, además de licenciado en Historia, ha sido mi compañero de viaje por los Balcanes. Así que, aunque cada uno hemos sacado nuestras propias conclusiones, en esta coincidimos bastante. Ahora que se habla de la turismofobia tan alegremente, para seguir permitiendo que unos pocos se llenen los bolsillos a costa de que la gran mayoría perdamos (derechos, salario, vida en nuestras ciudades, etc.), creo que no hay mejor momento para esta crítica a una forma de hacer turismo que cada vez resulta más asfixiante y menos atrayente. Y sin más preámbulos, que ya estoy dando bastante la chapa , he aquí: En Dubrovnik no hay paraíso Nunca vi un casco histórico con tal volumen de personas circulando, y sin embargo tan muerto. Esta es la frase que mejor puede resumir la impresión que me lle...

Yugoslavia (segunda parte): Sarajevo

Llevaba años queriendo ir a Sarajevo, queriendo conocer Bosnia, deseando adentrarme en las profundidades de un país que, sin saber cómo ni por qué, me atraía enormemente, desde aquel InterRail en 2008 en el que coincidimos con unos españoles que venían de Sarajevo, realmente sorprendidos. Muchas veces me he equivocado en estos ramalazos, y la mayoría de veces los destinos que me atraían me han decepcionado finalmente. Afortunadamente, esto no me pasó en el caso de Bosnia. Y eso que atravesar la frontera con Croacia es un rollazo de tamaño industrial, sobre todo porque Bosnia tiene un pequeño acceso al mar, en Neum, lo que supone que si te diriges a Sarajevo en autobús, tienes que pasar 3 veces la frontera, con sus consecuentes inspecciones de pasaporte y paradas. Sin embargo, te vas habituando a este ritmo lento balcánico, incluso a sus carreteras estrechas, a recorrer pocos kilómetros en varias horas. Ya habíamos tenido esa sensación en Montenegro ( aquí ). El caso es que nad...

Yugoslavia (primera parte): Dalmacia

Por poner un poco en antecedentes, la región de Dalmacia se extiende por la costa croata y montenegrina, más o menos desde Zadar hasta Kotor. Con gran influencia veneciana, pero también bizantina, es un buen lugar de inicio para comenzar a descubrir la región de los Balcanes, la antigua Yugoslavia y su complicada historia. Como ya comenté de pasada  aquí , nuestro viaje por los Balcanes en realidad iba a ser una primera aproximación a la costa croata y a parte de Bosnia, pero la masificación que vimos en Dubrovnik y el hecho de que no teníamos reserva de ningún alojamiento más allá de Dubrovnik y Sarajevo nos permitió cambiar de planes. Y menos mal. Llegamos a Dubrovnik un poco por casualidad, porque es adonde llegan la mayoría de vuelos baratos que vuelan a la zona. Como tampoco nos salía rentable alquilar un coche, estábamos a expensas de los horarios de autobuses, un poco difíciles de encontrar desde España, así que fuimos decidiendo todo sobre la marcha . Pero ya está...

Balkanic rules

Más de un año después de mi última publicación, vuelvo a la carga, y de una forma bastante, bastante fuerte. Me explico. Recién llegada de un viaje en autobús por los Balcanes, con la mente llena de experiencias y sensaciones que no logro transmitir a nadie una vez en casa de nuevo. Pero voy a ordenar un poco mis ideas. Lo que en un principio iba a ser un viaje por la costa Croata y adentrándonos ligeramente en Bosnia (Mostar y Sarajevo), se torció inexorablemente en cuanto pisamos Dubrovnik. Cierto es que no eran las mejores condiciones: sin apenas dormir, con calor y hambre, que te asalten los vendedores de tours no es agradable. Bueno, creo que no lo es en ningún tipo de condición, pero menos en las que nos encontrábamos. Sin embargo, después de un primer encuentro un tanto accidentado, Dubrovnik nos resultó muy, muy violento. Primero, porque está infestado de hordas de turistas. Sí, sí, HORDAS. Y TURISTAS. O sea, de los de ir siguiendo una banderita y hacer fotos sin pararse ...