1. Su comida . Si quieres mantener el tipín , comer como pajarito o hacer dieta, ponte una venda en los ojos todo el viaje, o mejor no vengas. La comida mexicana no solo es deliciosa y variada, sino además bien grasienta y sabrosa. Imprescindible desayunar tamales o quesadillas ( o ambas ), comer tacos, mole, pipián, o el larguísimo etcétera de guisados y cenar molotes, chanclas, pelonas, chalupas, tostadas, esquites o tacos ( los tacos siempre son una opción ), y por supuesto siempre callejeros, más ricos y más baratos. No puedes dejar de probar sus variadísimas salsas ( picantes siempre, aunque el mexicano te diga que no ), e incluso sus dulces ( algunos también picantes, cómo no ). 2. Su gente . Los mexicanos se caracterizan por su hospitalidad, casi a cualquiera, pero especialmente al extranjero ( cosa que te hace sentir un poco mal, sobre todo porque cuando a España vienen extranjeros “ni les pela...
Lo que empezó siendo un viaje por México, acabó siendo un viaje por la vida. ¡Vive! ¡Viaja! (si quieres)